Sobrinas del emperador... me vas a decir que nunca has comido tal cosa. Y me estarás mintiendo miserablemente, aunque no lo sepas.
El nombre procede de un amigo al que se lo tomé prestado hace unos años. Sobrinas, diminutivo de sobras al estilo asturiano. Ya te vas haciendo una idea, ¿verdad?
En navidades compramos marisco, pescado, nueces, avellanas, pasas, carne para asar y/o rellenar... e inevitablemente, sobran cosas.
Pues sí, seguimos con el plan de ahorrar y aligerar comidas después de las fiestas. Hoy, con algunas ideas de qué hacer con restos concretos, porque es muy fácil eso de decir “hay que aprovechar las sobras”, pero ¿cómo? Y a eso vamos.
Con media docena de langostinos cocidos no se puede hacer gran cosa, es verdad. Pero pelados y troceados, le darán vidilla a una sopa de marisco hecha con el caldo de todos los mariscos que hemos ido guardando en el congelador (¿recuerdas como controlar el gasto en la cocina? pues eso). Un puñadito de arroz, algo de pescado blanco si también ha sobrado, un poco de tomate, un vuelo de pimienta, y listo.
Si lo que nos han sobrado son unas almejas, y no nos interesa usarlas para la sopa de marisco, pues fabes con almejes (alubias blancas con almejas), plato típico asturiano de toda la vida... y muy resultón.
Se nos fue la mano haciendo rollo de carne, o carne asada, o pavo relleno, o lomo en salsa... pues sandwiches o bocadillos, que es de lo más tradicional, y quedan riquísimos con un poco de mayonesa, mostaza, lechuga y cebolla; como toque de alta cocina, sustituye la cebolla por láminas finas de manzana granny smith.
Con los espárragos abandonados puedes montar la guarnición de cualquier plato, como una tortilla de patatas o una sencilla tortilla francesa, añadiendo unas láminas finas de tomate, aceite y sal.
Medio bote de pimientos del piquillo sirven para hacer un paté exquisito, con una lata de bonito y poco más.
Si te han sobrado frutos secos, aprovecha para preparar tu propia mezcla y métela en botes de rosca para que no se estropee: ya tienes para picar una temporadita. Las nueces van muy bien para ensaladas, sobre todo si añades manzana ácida en brunoise (o sea, en cuadraditos), o para decorar la pasta carbonara o Alfredo.
El nombre procede de un amigo al que se lo tomé prestado hace unos años. Sobrinas, diminutivo de sobras al estilo asturiano. Ya te vas haciendo una idea, ¿verdad?
En navidades compramos marisco, pescado, nueces, avellanas, pasas, carne para asar y/o rellenar... e inevitablemente, sobran cosas.
Pues sí, seguimos con el plan de ahorrar y aligerar comidas después de las fiestas. Hoy, con algunas ideas de qué hacer con restos concretos, porque es muy fácil eso de decir “hay que aprovechar las sobras”, pero ¿cómo? Y a eso vamos.
Con media docena de langostinos cocidos no se puede hacer gran cosa, es verdad. Pero pelados y troceados, le darán vidilla a una sopa de marisco hecha con el caldo de todos los mariscos que hemos ido guardando en el congelador (¿recuerdas como controlar el gasto en la cocina? pues eso). Un puñadito de arroz, algo de pescado blanco si también ha sobrado, un poco de tomate, un vuelo de pimienta, y listo.
Si lo que nos han sobrado son unas almejas, y no nos interesa usarlas para la sopa de marisco, pues fabes con almejes (alubias blancas con almejas), plato típico asturiano de toda la vida... y muy resultón.
Se nos fue la mano haciendo rollo de carne, o carne asada, o pavo relleno, o lomo en salsa... pues sandwiches o bocadillos, que es de lo más tradicional, y quedan riquísimos con un poco de mayonesa, mostaza, lechuga y cebolla; como toque de alta cocina, sustituye la cebolla por láminas finas de manzana granny smith.
Con los espárragos abandonados puedes montar la guarnición de cualquier plato, como una tortilla de patatas o una sencilla tortilla francesa, añadiendo unas láminas finas de tomate, aceite y sal.
Medio bote de pimientos del piquillo sirven para hacer un paté exquisito, con una lata de bonito y poco más.
Si te han sobrado frutos secos, aprovecha para preparar tu propia mezcla y métela en botes de rosca para que no se estropee: ya tienes para picar una temporadita. Las nueces van muy bien para ensaladas, sobre todo si añades manzana ácida en brunoise (o sea, en cuadraditos), o para decorar la pasta carbonara o Alfredo.



























