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domingo, 11 de diciembre de 2011

MENÚS EN CRISIS 2



SÁBADO


Hoy toca hacer la compra para la semana, en base a la revisión de existencias de ayer. 

Del congelador veo aprovechables, entre otras cosas: judías verdes, dos tuppers de calabacines pochados con cebollas y pimientos, dos de potaje, caldo de carne, sardinas, arroz en blanco, calamares a la romana, salsa de carne para pasta (tipo boloñesa), dos sepias, un tupper grande con trozos de verduras variadas (para sopa) y un par de filetes de presa ibérica que estaban agazapados detrás de las sardinas.

Me siguen quedando latas de las habituales, una de cóctel de frutas, y tres mazorcas de maíz envasadas al vacío.

Entre lo que tengo y lo que pienso comprar, veo muy factibles estos platos:

ESTOFADO (el cuádruple de carne de lo necesario, parte para congelar y parte para el arroz)

ARROZ CON CARNE (parte de la carne estofada y su salsa con arroz ya cocido)

SOPA

PRESA CON MAÍZ Y VERDURAS

MACARRONES A LA BOLOÑESA

SEPIA A LA PLANCHA CON SALSA DE AJO Y GUARNICIÓN DE CALABACIN, PIMIENTO Y CEBOLLA.

JUDÍAS VERDES CON PATATAS Y HUEVOS DUROS

Con esto resuelvo la semana, y obtengo 3 tuppers de carne guisada para otra ocasión.

Así, tengo que comprar la carne, y además fruta, patatas, cebollas, leche, pimientos del piquillo y un queso.

Las cenas las resolveré entre los calamares a la romana, sopa, bocatas varios y tortillas.


Ya se va perfilando el sistema:

-Revisión de congelador, nevera y despensa

-lista de platos obtenibles, de la que elegir los que combinen bien (variedad, alternar los que se pueden dejar preparados con los que no, etc.)

-organización de platos por día, según actividad prevista, tiempo que requieren, y procurando variar.


Y vamos con el menú de hoy:




A la vuelta de la compra, cuezo el pulpo con sal y un par de hojas de laurel y lo dejo enfriar dentro del agua. Pongo a hervir el caldo de pollo, le añado los fideos, y sirvo con una yema de huevo desleída en una cucharada de agua fría y mezclando bien, para que dé sabor y color, pero no se cuaje; luego el huevo cocido troceado y perejil picado.




Solo me queda cortar el pulpo y servirlo en fuente de madera, con aceite de oliva, sal y pimentón picante.


MENÚ

SOPA DE POLLO CON FIDEOS
PULPO A FEIRA


INGREDIENTES

Sopa de pollo con fideos

¼ de pollo
1 zanahoria
½ cebolla
2 dientes de ajo
1 puerro
1 huevo cocido
1 yema de huevo
agua, sal, pimienta blanca


Pulpo á feira (a la gallega)

1 pulpo de 1,5 kgs.
aceite de oliva, sal gorda, pimentón picante, laurel















 


 

MENÚS EN CRISIS: 









domingo, 18 de septiembre de 2011

RESUMEN DOMINICAL: 18 DE SEPTIEMBRE




Una semana más... el tema estrella de esta semana ha sido sin duda la receta de chicharrones gallegos, que ha abierto el apetito de muchas lectoras. También dimos un repaso a la lista de escritoras actuales, con Isabel Allende y Patricia Cornwell, vimos más fotos de Rodrigo Prieto, la impresionante transformación del baño de Xiska, los nuevos vestidos de otoño de Mango, y aplicaciones para sincronizar el móvil Huawei Sonic (o cualquier otro móvil Android) con el ordenador, en un tutorial ilustrado con un estupendo montaje de Xiska.








Y aquí está el resumen de la semana:

 

 

 

LA OTRA MIRADA -  VI

 

 

 

Mouses Houses

 

MUNDOS EN MINIATURA: PRESENTACIÓN

 

 ESCRITORAS ACTUALES:



VI I – ISABEL ALLENDE Y PATRICIA CORNWELL

 

 

 

REPORTAJES  DECO:

 

EL NUEVO BAÑO DE XISKA





MODA




 

 

 

 

INFORMATICA








COCINA



RECETA GALLEGA: CHICHARRONES







miércoles, 14 de septiembre de 2011

RECETA GALLEGA: CHICHARRONES

GALICIA VIVE: CHICHARRONES O ROXÓNS



Aunque existen diferentes platos con el mismo nombre, lo que os traigo son chicharrones gallegos, roxóns, tal como los hacían las abuelas tras la matanza, salvando las distancias lógicas.




En origen los chicharrones se hacían para aprovechar la carne de cerdo con más grasa; quedan separadas una de otra, y además, prensados y guardados en cacharros de barro, cubiertos por una capa de grasa, se conservaban bastante tiempo.

Ahora mismo no es fácil encontrar ese tipo de carnes a la venta, pero mezclando jamón, aguja y tocino se obtiene un resultado muy aceptable. La carne termina perfectamente separada de la grasa, que también es una ventaja desde el punto de vista de las calorías.

En esta receta he utilizado 5 kgs. de carne, pero como es natural, podeis usar cualquier cantidad, ajustando la sal y el agua.



INGREDIENTES

2 kgs. de jamón fresco
2 kgs. de carne para guisar (cabezada, por ejemplo)
1 kg. de aguja
2 cucharadas de sal gorda
agua



PREPARACIÓN

En primer lugar, se corta toda la carne en trozos o tiras irregulares de unos 2 cms. de ancho. En una tartera grande, se coloca la carne, con dos vasos de agua y la sal, y se remueve bien. 




Se pone a fuego vivo hasta que empiece a hervir, momento en que se baja el fuego hasta dejarlo cociendo suavemente, semitapado. Así estará durante unas horas, basta con pasar de vez en cuando a remover y comprobar que no se queda seco; entre el agua y la grasa que suelta, es probable que no necesites añadir nada más, pero si se queda seco, agrega otro vaso de agua y remueve bien.


Un buen truco, sobre todo si cocinas con vitro, es apagar el fuego un par de veces durante la cocción y dejar que continúe con el calor residual, sin que se enfríe del todo, y entonces volver a encender a baja temperatura. Conseguirás el mismo efecto con menos gasto de energía.
 
Una vez que la carne se deshaga en hebras, estará lista. Ahora vienen las obras de ingeniería... 




Necesitamos un escurridor redondo, del tipo de los que se usan para las verduras, un recipiente (olla, bol, lo que sea) que resista el calor y sea más grande y más alto que el escurridor, para que éste quede suspendido, un plato ligeramente más pequeño que el escurridor, y algo que pese, como latas de conserva y cajas de leche.



Y allá vamos: ponemos la carne en el escurridor, la apretamos bien con una espumadera o cuchara, y luego con el plato puesto encima, y sobre éste colocamos algo de peso; la grasa irá cayendo en el recipiente, y la carne acabará prensada.



Por supuesto, esto se puede hacer por partes, que no todas tenemos un escurridor en el que quepa tanta carne.




Una vez bien escurrida y prensada la carne (al menos un par de horas), se pasa a un plato y ya están listos los chicharrones.



La grasa que queda en el recipiente inferior quedará sólida al enfriarse; se pasa antes de que enfríe a un bote de cristal y se guarda en la nevera; irá muy bien para agregar a los guisos.


Los chicharrones se consumen en frío, cortados en rebanadas, o bien salteados en la sartén para que queden un poco churruscaditos.










Se conservan muy bien en la nevera, en un recipiente de cristal con tapa, o bien a la manera tradicional, en una olla de barro cubierta con grasa (vale... ¿con papel de aluminio?).








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